Financiamiento Fiscal de las Autopistas

El discurso de que las autopistas las financian sus usuarios, y no el Estado, es antiquísimo. Se lo puede rastrear sin problemas a 1995, año en que se anunció por primera vez un conjunto de autopistas para Santiago. Quizás por eso hay tanta gente convencida de que es así. Los políticos lo han dicho tanto en estos casi 20 años, y lamentablemente la prensa lo ha repetido como loro irreflexivo, que se ha vuelto una mentira institucionalizada.

No es cierto. El fisco ha puesto hasta la fecha cerca de dos mil millones de dólares en las autopistas santiaguinas. Ese es el dato oficial y formal. Y la facilidad con que nuestro dinero fiscal fluye a estos proyectos se sustenta en gran parte en que el público no lo sepa. Porque si lo supiera, y pudiera opinar en qué prefiere gastarse el dinero, muy probablemente las autopistas no recibirían estos aportes y no se construirían.

financiamiento_fiscal.jpg

Como seguramente tú eres de los incrédulos sobre este tema (muy comprensiblemente, porque te han dicho tantas veces otra cosa), hemos puesto aquí una lista quizás extensa de fuentes, solo para que te convenzas y quedes muy claro al respecto:

  • En octubre de 2001, cuando recién estaban empezando a construirse autopistas, el Director de Presupuestos de la Nación, Mario Marcel, envió al Congreso un informe para fundamentar la propuesta de presupuesto fiscal para el siguiente año, como suele hacerlo la Dirección de Presupuestos. Lo que hace especial ese informe es que el Director decidió dedicar una sección especial a las concesiones, en la que comienza diciendo que "en ocasiones prima la inexacta impresión de que bajo la modalidad de concesión el Estado se libera completamente de aportar recursos, ya que éstos serán proporcionados por el sector privado y por los usuarios en último término". A continuación dedica varias páginas a describir cómo y por qué el fisco pone dinero en estos proyectos. Es una joya para entender cómo funciona mucho de las concesiones y el rol de nuestro dinero allí.
  • Cuando explotó el escándalo del MOP-Gate (sobresueldos pagados en el MOP), el ministro de aquel entonces, Javier Etcheberry, consideró apropiado generar un extenso documento para explicar por qué el MOP había caído en esta práctica. Se lo denominó en su momento El Libro Blanco del MOP, e intentaba convencernos de que no había nada realmente turbio en todo el asunto. Mucho de lo que explica el libro blanco tiene que ver con concesiones, y allí el lector puede ver cómo los recursos fiscales acuden a los proyectos de autopistas. Resumiendo lo que dice el Libro Blanco y el documento antes mencionado de la Dirección de Presupuesto, las autopistas consumen dinero fiscal para:
    • Simplemente subsidiar. El Libro Blanco es explícito en decir que el sistema de concesiones se basa en que los usuarios no paguen el costo total de la obra, sino menos.
    • Liberar a las empresas de pagar IVA. Esto es otra forma de subsidio, y la Dirección de Presupuestos dice sin rodeos que es para bajarle la tarifa a los automovilistas: el Congreso autorizó que estas empresas no pagaran ese impuesto. Cada vez que lo pagan, el MOP va y se los devuelve (les devolvió $189 mil millones en 2014, por ejemplo!). Linda cosa… ¿cuántas empresas hay por ahí que les encantaría tener este mismo trato privilegiado?
    • Pagar expropiaciones
    • Pagar costos de mitigaciones medioambientales
    • Estudios
  • Si bien hace mucho tiempo es claro que el fisco pone dinero en las autopistas, hasta hace poco era muy difícil saber exactamente cuánto. Hoy en día eso es posible gracias a ciertas políticas de transparencia gubernamental. Dos fuentes son las principales:
    • En el sitio web del MOP ahora están disponibles las bases de licitación de las concesiones activas, junto con los llamados "Convenios Complementarios", que son contratos adicionales que el MOP suele hacer con las empresas después de la licitación (aquí la lista de páginas del MOP de cada autopista, donde se pueden descargar los Convenios Complementarios). Con mucha paciencia y superando el gran aburrimiento que significa leer este tipo de documentos, se puede identificar todo el conjunto de traspasos de dinero que el MOP hace a las empresas. Solo por poner un ejemplo, en el quinto Convenio Complementario de la autopista Costanera Norte, el MOP comprometió un traspaso de 80 millones de dólares a la empresa.
    • Mucho más fácil de digerir son los Balances de Gestión Integral (BGI) disponibles en el sitio web de la Dirección de Presupuestos. Cada unidad ministerial tiene uno para cada año cerrado, y si se revisan los BGI de la Dirección de Concesiones, se puede examinar una tabla con el resumen de todos los recursos destinados por el MOP a todas las empresas concesionarias, lo que incluye por supuesto las autopistas. Como ejemplo, [descarga aquí el BGI de 2016] y anda directo al Cuadro 8; la primera columna de la izquierda corresponde al monto destinado a cada proyecto (acumulado históricamente y por hacer). Esto, por supuesto, es lejos lo más oficial que podrías pedir, ¡directo del sitio web de la Dirección de Presupuestos! Cabe por tanto resumir las cifras disponibles de ese último BGI:

Aporte Fiscal a Autopistas de Santiago (no incluye reintegro de IVA)

Autopista Aporte fiscal en millones de pesos Aporte fiscal en millones de dólares (1 dólar = $600)
Costanera Norte 291.736 486
Autopista Central 290.092 483
Vespucio Sur 410.306 683
Vespucio Norte 131.311 219
Radial Nororiente 65.980 110
San Cristóbal Express (túnel bajo el cerro) 18.124 30
Vespucio Oriente tramo La Pirámide - Príncipe de Gales 16.173 27 [a]
Vespucio Oriente tramo Príncipe de Gales - Rotonda Grecia ? ? [b]
TOTAL 1.223.722 2.040

[a] La construcción aún no empieza pues aún no tiene autorización ambiental. Este monto debería subir al menos a US$400 millones en los próximos años, tal como consta en el Diario Oficial.
[b] Se licitó y el MOP dijo que no habrá subsidio. Obviamente miente porque como mínimo tiene el subsidio del IVA. Veremos más adelante que más salta.

Estos montos son realmente elevadísimos. Es fácil perder la perspectiva, por lo que aquí hemos puesto algunos costos de otros proyectos para tener una referencia, tomando noticias de la web:

  • Nuevo hospital en Arica: 80 millones de dólares. Ver noticia.
  • Plan de remodelación de 7 estadios para ponerlos en estándar FIFA: 75 millones de dólares. Ver noticia.
  • Costo del parque de energía eólica más grande de Chile: 270 millones de dólares. Si se hicieran 5 de esos, se abastecería por completo la demanda minera del país. Ver noticia.
  • Corredor de buses del Transantiago en Av. Departamental: 35 millones de dólares. Ver noticia y video promocional.
  • Meta 2016 de la Teletón: 47 millones de dólares. Ver Wikipedia.
  • Proyecto ALMA (mayor observatorio astronómico del mundo): 1.300 millones de dólares. Ver noticia.
  • Deuda hospitalaria de Chile: US$ 310 millones (Fuente: Libro de Ricardo Lagos "En Vez del Pesimismo", pág. 121)

La comparación más interesante sin embargo es con Transantiago: El ex Ministro Javier Etcheberry, cuando compareció ante la Comisión Investigadora del Transantiago, aseveró que la inversión había sido escuálida: menos de 200 millones de dólares. Es un escándalo: las autopistas recibieron 10 veces más dinero que el Transantiago, pese a que mueven apenas unos miles de personas, y Transantiago mueve millones.

Con una torta tan mal repartida, surgen preguntas obvias: ¿Quién aprueba estas inversiones? ¿Cómo el gobierno de Chile define en qué se gasta nuestro dinero? Aprende sobre eso aquí.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License