Diseñando el Transantiago: Informes Técnicos

Desatado el desastre inicial de Transantiago, los políticos, acosados por la opinión pública, intentaron echarle la culpa a quien fuera posible por sus propios errores. A SONDA, a los técnicos, a los consultores, a los antiguos empresarios… al que se les cruzara por delante. Cobardes y descarados.

Uno de los mensajes reiterados que estos politiqueros han querido que creamos, es que el problema fue de los técnicos. Supuestamente los pelotudos de los técnicos habrían diseñado en el papel y en sus computadores una solución que se veía bien, pero que en el fondo estaba mal. "Metieron mal los deditos al computador". Las pobrecitas autoridades entonces, confiando en el criterio profesional, habrían hecho lo que los técnicos les dijeron, encontrándose luego con la sorpresa de una catástrofe.

Patrañas. Y sabemos que son patrañas porque los informes técnicos salieron a la luz durante la investigación parlamentaria, y hoy sabemos lo que decían. Hoy sabemos lo que los técnicos advirtieron a las autoridades. Un grupo de ingenieros de transporte independientes generó un resumen de lo que los informes técnicos decían, que puedes descargar aquí. El informe fue publicado en su momento en CIPER y por El Mercurio en primera plana. En síntesis se puede decir con toda seguridad que:

Previo a la licitación, las simulaciones computacionales concluyeron que el sistema tendría beneficios solo si se construía la infraestructura prometida. Sin ella, dice el informe, “De hecho en Punta Mañana se evaporaron los beneficios producto de ahorro de tiempo (preocupante). En Fuera de Punta los beneficios serían muy menores”. Teniendo esta conclusión a la vista, la autoridad aun así decidió no hacer la infraestructura programada, y licitar.

Después de la licitación, ya sabiendo cuántos buses habían ofertado las empresas, pero antes de que se pusiera en marcha el sistema (faltaban años aun!), se proyectó qué sucedería en la ciudad. Esto es lo que reportó el informe técnico:

  • El 58% de los recorridos estaría colapsado.
  • El Metro estaría colapsado.
  • El tiempo de espera más que duplicaría las estimaciones previas a la licitación.
  • El informe concluye: “Se obtiene, como ya ha sido señalado en informes y presentaciones anteriores, una solución de flujos inaceptable, a la que nos hemos referido como no factible u operacionalmente inviable, debido a los muy altos tiempos de espera resultantes, como consecuencia de una flota insuficiente. […] El costo social asociado a un escenario como [el analizado] es inaceptable, y sin duda que para los usuarios sería bastante peor que la situación actual [de los buses amarillos]”.
mafalda.jpg

En vista de la terrible proyección, se hizo una nueva proyección analizando qué pasaría si lograra forzarse que las empresas usaran más buses una vez que comenzara el sistema, y que además a los buses se les diera una serie de prioridades en las calles. El resultado fue más optimista, pero todavía malo: “Se aprecia claramente que los servicios troncales exhiben una alta carga. La inmensa mayoría de los servicios presentan cargas que varían entre el 90% y 110%.” Es decir, buses llenos igual, aunque demorándose menos en el viaje.

Por lo tanto, es fácil ver que los técnicos le informaron con antelación a la autoridad que el Transantiago sería malo. Es más, que había que darle prioridad en las calles a los buses para que el resultado no fuera funesto; por lo menos con eso el servicio sería solo malo, no terrible.

Lo que sucedió entonces todos lo conocemos. El resultado fue funesto. El gobierno no le dio la prioridad en las calles a los buses así que obtuvo el resultado terrible que los técnicos proyectaron. Luego tomó medidas desesperadas, con lo que solo llevó a Transantiago a la mediocridad.

¿Con qué cara los políticos le echan la culpa a los técnicos? Aquí la única pregunta importante es por qué las autoridades a cargo hicieron caso omiso de las proyecciones técnicas y siguieron adelante. ¿Por qué continúas adelante cuando los técnicos te están diciendo que todo estará colapsado? No fueron los técnicos los que decidieron no hacerle la infraestructura a Transantiago. No fueron los técnicos los que decidieron licitar igual pese a que no se haría la infraestructura. No fueron los técnicos los que decidieron no darle ninguna prioridad en la calle a los buses.

Lo que sí es claro es por qué las autoridades le echaron la culpa a los técnicos cuando finalmente quedó la escoba que los mismos técnicos advirtieron. Porque son cobardes y mentirosas. Dijeron que los técnicos habían equivocado sus cálculos. No, señor. Lo calcularon bien. Proyectaron un desastre en base a las decisiones tomadas por la autoridad, y eso ocurrió. Y ahí está la prueba, escrito en los informes que el Gobierno contrató y pagó.

Lo anterior es solo la punta del iceberg. Si descargas el documento podrás ver otras joyitas de cómo los políticos le torcieron la mano a los técnicos, y que aparecieron en la investigación parlamentaria. Por ejemplo: El Metro pidió que no hubiesen recorridos en superficie que fueran en paralelo a las líneas de Metro, para que no le quitaran pasajeros. Pese a que las simulaciones computacionales decían que tales líneas de buses eran necesarias pues el Metro se proyectaba colapsado, se le dio en el gusto al Metro. Gracias a esta decisión política, el Metro tuvo que enfrentar un escenario de mayor carga todavía de la que debería.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License